miércoles, 27 de agosto de 2008

Recuperación de las majadas ovinas en el territorio bonaerense

Desarrollar un sistema generador de bienes y servicios dentro de un marco de sustentabilidad ecológica y económicamente competitivo, que asegure el bienestar de los integrantes de la cadena de valor del sector ovino, es el objetivo del programa de “Recuperación de la Ganadería Ovina” en la provincia de Buenos Aires, Argentina.

La provincia de Buenos Aires se adhiere a la ley ovina nacional 25.422, que básicamente diagrama y enmarca beneficios crediticios, de promoción y fomento para la cría ovina.


La provincia de Buenos Aires en la actualidad concentra el 14% del total de la Argentina. Disminuyeron de 3, 2 millones de cabezas en 1993 a 1,7 en el año 2000, lo que representa una disminución de más del 45% en 7 años.
Esto confirma que la producción ovina en la Argentina ha seguido una tendencia decreciente durante los últimos treinta años.


Esto se debe a un proceso complejo, en cuanto a las causas que originan la disminución de las majadas. Tradicionalmente la producción ovina se sustentó en sistemas de cría, con baja aplicación de tecnología, extensivos en cuanto al uso del suelo y capital y orientados a la producción de lana. La carne, a diferencia del resto del mundo, era y es considerada como un subproducto, aún cuando actualmente genera mayores ingresos que la lana. Así el descenso de los precios en el mercado lanero internacional desde la década del 60 determinó que la rentabilidad de la actividad ovina disminuyera constantemente, originando un proceso de liquidación de majadas.

De un estudio realizado por la provincia de Buenos Aires surge que la pérdida de rentabilidad combinada con la necesidad de una mayor dedicación en relación con otras alternativas como la cría vacuna, causó el desplazamiento de la actividad, que hoy es un rubro sin importancia dentro de los establecimientos agropecuarios bonaerenses.

Actualmente la mayoría de las majadas son destinadas al auto-consumo, y constituyen subsistemas descapitalizados y de baja productividad. Como consecuencia se ha perdido la cultura ovejera, entendida como la actitud positiva y el conocimiento del rubro ovino y de sus prácticas asociadas, tanto sea por parte del productor, del peón rural, del sector de servicios, así como del sector comercial.

El abigeato y la presencia de predadores en algunas zonas han contribuido al abandono de la actividad de numerosos productores. Por otra parte, en los establecimientos con majadas comerciales no se adopta tecnología, son bajos los índices de productividad y los productos son poco adecuados para el mercado.

La producción ovina se caracteriza por la falta de planificación de la cadena forrajera y la baja prioridad en la asignación de los forrajes, tampoco se ajustan los requerimientos nutricionales en función de las categorías y su estado fisiológico. La eficiencia reproductiva es baja y el manejo sanitario está destinado a atender las urgencias. La producción de carne para la venta es restringida por las bajas señaladas y el autoconsumo de los establecimientos.

Por su parte los organismos e instituciones públicos y privados, que no generaron acciones de significación para orientar al sector en forma consensuada y coordinada.

El sector comercial e industrial también se ha vuelto precario, con pocos operadores formales y productos que no se adecuan a las exigencias de un mercado moderno, sujetos además a la competencia desleal de operadores marginales. Esta situación ha provocado el desinterés de la industria cárnica, que no consigue suministros en cantidad, calidad y oportunidad. La cadena de agregado de valor esta desarticulada, es poco transparente e ineficiente.

El consumo de carne ovina en Argentina muestra una tendencia similar a las existencias. Disminuyó de aproximadamente 6-7 kg/habitante/año en los '60, a 2,2 Kg durante los '90. Actualmente llega a 0,5 Kg por habitante y por año.
La caída del consumo interno tampoco fue compensada por las exportaciones. En el período ´36/40 se faenaban 5,9 millones de cabezas para exportación, mientras que en el ´86 se alcanzó el 23% de esa cifra. Similar camino siguió la exportación de ganado en pie, que pasó de 700 mil cabezas en la década del 40, al 0,6% de esa cantidad en los ´90. En la actualidad se exportan alrededor de 2 mil toneladas, no obstante asignar la Unión Europea a nuestro país, una cuota a de 23 mil toneladas.
Con la apertura de la economía, ingresaron al mercado interno importaciones del MERCOSUR, especialmente del Uruguay y extra-regionales, principalmente de Nueva Zelanda
Respecto al mercado lanero, las empresas exportadoras son las mayores demandantes, conformando un circuito más formal que el de la carne. Sin embargo, la atomización de la primera venta, cuando se entrega el producto a acopiadores no especializados, diluye las señales del mercado. Como consecuencia se pierde la información correspondiente a precios y a requerimientos de calidad del producto. El resultado final es un producto de baja calidad industrial por el que se pagan bajos precios.

La oveja un negocio rentable

El plan ovino contempla una serie de créditos blandos para el productor ovino, préstamos a valor producto que facilitará su devolución de acuerdo ala evolución de cada explotación.
Con respecto al cordero pesado, son pocos los productores que se animan a ese tipo de animal pero algunos han sacado sus cálculos para obtener determinado tipo de cordero, y más allá de lo que implica esta cuestión se debe hacer disponible la capacitación y la difusión para volver ala cultura ovejera”,
Por otro lado los mercados internacionales están demostrando hoy que los valores son rentables. Así, que sobre la base de eso, sobre la base de la recuperación del valor de la lana, y alguna posibilidad que tuviéramos a futuro con la carne, eso haría que el lanar se pudiera recuperar a futuro en la Argentina”, concluyó.

OBJETIVOS PRINCIPALES DEL PLAN OVINO EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

-Generar y aplicar marcos regulatorios que transparenten y faciliten los procesos de la actividad ovina.
-Mejorar los procesos de comercialización
-Promover la realización de proyectos productivos.
*Diseñar e implementar un sistema de información que contemple la evaluación y control permanente del programa.
-Generar nuevos empleos dentro de la actividad recuperando la cultura ovina.

Unidad Ejecutora Provincial Buenos Aires

Como ya es sabido, en forma operativa funciona una Unidad Ejecutora Provincial (UEP), la cual está conformada por representantes de los productores, de la administración Nacional y Provincial, siendo esta la que orienta las políticas a seguir en lo que respecta a la actividad ovina Provincial, promoviendo por distintos medios a todos los empresarios agropecuarios a incorporarse a la actividad ovina, fomentando créditos sin interés, amortizables en 4 o 5 años en cuotas anuales y a valor producto, pagándose al proveedor y siendo los proyectos supervisados.

Realizaciones

El Programa para la Recuperación de la Ganadería Ovina en la Provincia de Buenos Aires lanzo 7 Convocatorias a Presentación de Proyectos Productivos, desde Junio del 2003 hasta Octubre del 2007, prestando asistencia directa a 268 beneficiarios (vigentes 223), inyectando al sector $ 10.000.000 mediante créditos blandos y otorgados a valor producto, transformados en 67.500 vientres, 1.650 carneros, 1.868 pastillas de semen de alto valor genético, 32 galpones/Tinglados de esquila, 3.415 hectáreas de pasturas implantadas, 65.700 Mts de alambrado, 41 instalaciones de corrales, 9 molinos, 12 bañaderos, 3 lactómetros, 6 máquinas de ordeñe, y la prefinanciación para la compra de 51.700 Kg. de lana.

Se llegó con apoyo directo en créditos a productores pertenecientes a 52 partidos de nuestra provincia, y en forma indirecta a cientos de productores a través de cursos de capacitación en producción ovina, a empresas de esquila y acondicionadores de lana mediante el sistema PROLANA.

A fin de seguir la evolución de los proyectos productivos y asesorar a los productores para cumplir con las metas proyectadas, se realizan la supervisión de los establecimientos afectados. Hasta la fecha se llevó a cabo la supervisión de 163 establecimientos beneficiarios del Programa Ovino, llegando al 78 % de proyectos supervisados.

Despertaron al gigante dormido

Dicen que tanto se tira de la soga hasta que esta se corta, y así paso entre el gobierno y el campo en Argentina.
El detonante fue la modificación de las retenciones, llevándolas a un sistema móvil mediante el cual si sube el valor del producto la misma se incrementa y si baja se reduce, pero a su vez tuvo una mínima reducción las retenciones para trigo y maíz y una fuerte suba para girasol y soja.
Esto fue la gota que colmo el vaso y la acción gubernamental lejos de ser recibida con beneplácito logró lo que tanto se venia pregonando desde hace años la unión de las 4 entidades del agro, que por si sola defienden distintos intereses del mismo sector.
Por primera vez todas hablan el mismo idioma “paro, no comprar no vender”, pero las bases profundizaron el lenguaje “concentración en puntos estratégicos de las rutas del país y corte sorpresivos de las mismas, no dejando pasar camiones con productos del agro y así lograr un desabastecimiento en las góndolas de los supermercados porteños”
Todo esto en vísperas de las Pascuas y feriado largo donde el movimiento de turista es importante lo que generó un caos en las autorías y carreteras del país.
Siguiendo con el refranero popular que se adaptan al dedillo para esta situación, “tras lo llovido mojado”, la presidenta Cristina Fernández de Kichrtner salió a hablar a los productores agropecuarios con un duro discurso para con los hombres de campo, lo que más que un paño de agua fría cayó como un balde de nafta sobre el fuego.
Esto motivo una fuerte reacción de los productores que redoblaron su apuesta en los cortes de ruta, pero inusitadamente el pueblo de la ciudad de Buenos Aires desenfundo las cacerolas y se volcó a las calles, teniendo como centro la emblemática Plaza de Mayo, sumándose concentraciones en barrios de gente trabajadoras.

Una vez mas la plaza de los encuentros y desencuentro de los argentinos debe escribir una pagina vergonzosa, ya que los vecinos que se congregaron espontáneamente para hacer oír su descontento fueron desalojados por “piqueteros” comandados por D elias.

Nuevamente la presidenta habla al sector y esta vez en un tono mas conciliador manifiesta que las puertas de las “casa de gobierno están abiertas al dialogo y humildemente pidió por favor que levanten el paro”.
Cosa que fue recibida bien por parte del productores, pero al cierre de esta edición tras una reunión de las cuatro envides con el jefe de gabinete Aníbal Fernández, el ministro de economía Martín Lustau, y los secretarios de Agricultura y Comercio Interior Javier de Urquiza y Guillermo Moreno no conformó a los hombres de campo y mucho menos a las bases que endurecieron su postura.
Sociologicamente hablando esta claro que en nuestro país la gente ha tomado una nueva forma de protestar en forma pacifica” las cacerolas” y que el accionar del gobierno con su apetito fiscal recaudatorio ha puesto al campo de pie ha despertado a un gigante dormido.

El Pedido

El eje de la discusión pasa por el incremento de las retenciones y el sistema móvil de las mismas. Por un lado el gobierno argumento sus medidas en que los productores han tenido este último tiempo una excesiva renta ( por lo que también pagan un fuerte impuesto a las ganancias) y que las retenciones y el cierre de la exportaciones favorecen a mantener los precios internos bajos. Señalando los productores que por un lado esta casi totalmente colocada la cosecha de trigo y que los molinos tiene un valor subsidiado para la elaboración del pan, la soja se exporta aproximadamente el 95 % o sea que no repercute en la canasta familiar y que la carne de exportación en su mayoría no es la que consume el pueblo argentino, dado que en nuestro país y especialmente en Buenos Aires se pueden leer en carnicería o restaurantes carnes de ternera y novillito y a la exportación va los animales d e mas de 480 kg
Cabe señalar que las mal llamadas retenciones al agro son en la práctica un impuesto, ya que las mismas no se toman a cuenta de nada, pero al no estar constituido como tal no se coparticipa a las provincia y queda a discreción del Poder Ejecutivo su utilización.

Las entidades

CRA Confederaciones Rurales Argentinas congrega a 13 confederaciones provinciales que a su vez nuclear a las asociaciones y sociedades rurales del país.

FAA Federación Agraria Argentina, sus asociados son pequeños y medianos productores

SRA Sociedad Rural Argentina, en su mayoría son productores ganaderos y cabañas de reproductores

CONINAGRO núclea al movimiento cooperativo